¿Qué es ponerse corto en bolsa?

febrero 18, 2013

Hace un par de semanas venció el plazo del veto que la CNMV había levantado hace unos meses contra la operativa “en corto” -short en inglés- en aras de preservar la volatilidad de los mercados a raya. Con motivo de que ahora podemos operar en corto hoy repasaremos un concepto sencillo pero que para muchos desafía la lógica de la inversión.

Spanish flag

Primeramente, decir que la expresión “ponerse corto” no hace alusión a invertir en un horizonte temporal cortoplacista, sino que más bien hace referencia al tipo de posiciones que los inversores pueden tomar ante un escenario bajista. En otras palabras, lo que normalmente se llama invertir, comprar, ponerse largos, no es más que comprar una acción con la esperanza que en un futuro aumente de valor y así, una vez vendida, quedarnos con la plusvalía (Precio de venta – Precio de compra) que genera. Ahora bien, al contrario, cuando nos ponemos cortos, abrimos cortos, hacemos short selling, etc pretendemos ganar con una bajada del precio de la acción. 

Bien, o sea que si uno opera en corto, ¿puede ganar dinero con la caída de la cotización de una acción en la bolsa de valores?. Si, veamos cómo:

  •  Pido prestadas las acciones que presumiblemente bajarán.
  • 2º Las vendo al precio que cotizan hoy mismo.
  •  Dentro de X tiempo, el que yo quiera, he de recomprarlas para devolvérselas a su dueño.

Caso práctico para verlo. Hoy Santander Cotiza a 6€/acc. y creo que bajarán a medio plazo (3-4 meses, por poner un ejemplo). Vendo 10 accs y cobro 60€ por ellas. A los 3 meses, cotizan a 4€, lo que supone que tendré que pagar 40€ por recomprarlas en el mercado y devolvérselas a su dueño. He ganado 20€ de la diferencia de venta-compra. Si cotizasen a 11€, tendría que soportar los 30€ de diferencia que tendría que poner ahora sobre la mesa para recomprarlas.

¿Quién lleva a cabo esto?. Los intermediarios o brokers, que a petición del inversor (Manuel, por visualizar mejor) que desee abrir el corto, procede de la siguiente manera: Localiza otro inversor que posea en propiedad las 10 accs de Santander y en teoría su intención sea mantenerlas a largo plazo, hace una anotación en concepto de deuda con esa persona y, se las entrega a Manuel, que se acaba de poner corto. Tras el plazo oportuno, Manuel decide devolverle las acciones al broker, quien borra la anotación de la deuda con el inversor en Santander.

Como vemos, lo que tenga que pagar por rescatarlas del mercado, es riesgo íntegro de Manuel, por eso, es normal que se vayan exigiendo por el broker importes en concepto de garantía para cubrir posibles pérdidas en las operaciones a corto. Además, muchas veces se aplica un tipo de interés o tarifa por el préstamo de valores.

¿Si es ético o no vender algo que no se tiene?, bueno, aquí tenemos opiniones enfrentadas: hay quien piensa que aporta liquidez al mercado, reduce la volatilidad de los mismos y permiten operaciones de cobertura. Por contra, los detractores (en aumento) postulan que desvirtúa por completo el significado de los mercados y de la inversión, presiona  mercados y valores a la baja en épocas de crisis e invita a la pura especulación.

Análogamente a todo lo anteriormente descrito, la esencia de la venta corta es extensible a un gran abanico de productos como los futuros (donde, además tenemos que sumarle el enorme apalancamiento que plantean estos productos), las opciones o warrants cuya operativa beneficie la caída de los mercados y los ETF’s invertidos, que replican los índices pero vendiendo en vez de comprando.

Si benefician o perjudican a la economía global no podemos asegurarlo al 100%, pero está claro que entendiendo la lógica que subyace implícita en este tipo de operativa, lograremos entender desde el movimiento de la prima de riesgo, hasta la especulación con divisas, pasando por cómo los grandes Hedge Funds o magnates de la inversión, amasan las fortunas en pleno crack bursátil.

Imagen | 3.bp


¿Qué es la Tasa Tobin? Y reflexiones sobre ella.

noviembre 14, 2012

Aunque ya poca gente se acuerde, y eso que fue hace solo un mes, saltó a la palestra el debate de cómo el entramado financiero podría revertir toda esa ayuda que los ciudadanos les habíamos enviado durante la crisis en forma de rescate. Como de costumbre, en una de esas Cumbres Europeas, que se sacan más fotos de cara a la galería que soluciones, 11 países de la Eurozona han acordado que “impulsarán” la instauración de la Tasa Tobin.

Tasa Robin Hood

Pero maticemos. Para empezar, la Tasa Tobin, comúnmente denominada así para desgracia de su creador James Tobin, no es más que un impuesto proporcional a todas las operaciones financieras. Y digo para desgracia de Tobin, porque su idea no partía del pensamiento de “castigo” a los perversos mercados financieros, sino más bien la Tasa era una forma de estabilizar la compraventa de divisas (muy volátil por aquel entonces) que se produjo en EEUU cuando se abandonó el Patrón Oro.

El caso es que la idea de poder frenar con ese impuesto a los oscuros especuladores gustó y desde entonces algunas asociaciones como ATTAC luchan porque sea una realidad. No en vano, en Reino Unido, ya poseen desde hace más de 200 años una tasa similar para la compra-venta de acciones del 0,5%, la Stamp Duty Reserv Tax. Por contra, otros como Suecia en los 80 han intentado imponer una “Tasa Tobin” obteniendo como resultado una gran fuga de capitales.

La idea, a la que se oponen muchos, como el ex presidente del BCE Jean-Claude Trichet, y otros tantos o más imploran, como Mariano Rajoy, es controvertida. Algunos como OXFAM concluyen que con un 0.5% a todas las transacciones internacionales, se recaudarían 300.000.000.000€ al año (en España también se le suele llamar “Tasa Robin Hood“, para hacerlo más comercial y más demagogo). Bueno, permítanme que lo dude.

Qué queréis que os diga, suena bonito que añadiendo una tasa se generen 300.000 millones de la nada y arreglemos el mundo y todos tan felices. ¿Pero de dónde sale ese dinero? Es muy fácil afirmar que los especuladores lo pagarían. Dejad que os diga que los especuladores serían los que menos problemas tendrían para saltarse este impuesto, como llevan haciendo con otras tantas trabas a la especulación, haciendo uso de los paraísos fiscales.

Realmente, frenar ya sea con un 0,1% o un 0,5% las operaciones financieras internacionales, suena utópico. Por dos motivos principalmente: 1º Deberían hacerlo todos al mismo tiempo y por la misma cuantía de impuesto, ya que de no ser así se fugarían los capitales para operar con ellos, a países que no contemplaran dicha tasa. Y 2º, si la tasa es a la especulación, ¿Qué ocurre con la gente que compra acciones para hacerse con la propiedad de la empresa? O con las empresas que utilizan los derivados para operaciones de cobertura? Por qué han de pagar ellos los platos rotos del sistema financiero?

Acaso no es mejor atacar de raíz y establecer marcos legales y sistemas coherentes con nuestros tiempos, que dejen fluír la economía como lo necesita -máxime en estos tiempos- en vez de poner trabas que perjudiquen a todos para intentar frenar a unos cuantos? Se me ocurre a modo de ejemplo que en vez de castigar a los que asesinen a alguien con 30 años de prisión, se de por sentado que alguno de nosotros asesinará a alguien por estadística, y que todos cumplamos 1 mes de cárcel como castigo. Pagamos justos por pecadores, y así, no.


Reflexión sobre la especulación.

abril 30, 2012

El Gran Mr. Burns

Antes de nada, vayamos a la definición que arroja Wikipedia: La especulación se define como el conjunto de operaciones comerciales o financieras destinadas a obtener un beneficio económico, basándonos exclusivamente en las variaciones de precios en el tiempo. Esta definición incluiría dentro de la especulación a cualquier inversión, ya sea realizada en activos materiales, inmateriales o activos financieros, pero se acuerda definir como especulación a las inversiones que se realizan sin tener ningún tipo de control sobre la gestión de los activos en los que se realiza la inversión.

Bien, la primera pregunta que debemos hacernos es: es ético/moral aceptar que en nuestra economía, a través de los mercados financieros de todo el mundo, participen agentes (personas, empresas, bancos…) cuyo objetivo es meramente codicioso y egoísta? Es bueno que distorsionen la oferta y demanda manipulando artificialmente el precio de un activo o subyacente?

Quizás no sea este el enfoque más adecuado para hablar de especulación. Quizás deberíamos empezar por entender la naturaleza psicológica humana. Todos especulamos. Los hay que compran un piso sólo porque esperan venderlo en unos años más adelante por un precio sustancialmente mayor. Os suena? Detonó la crisis. También los hay que invierten en un terreno que no usarán para nada, simplemente porque estiman que en un futuro valdrá más. Y luego hay personas como éstas, que disponen de los conocimientos necesarios sobre economía e inversión, como para hacerlo con cosas como cereales, combustibles, deuda de países, fondos de pensionistas, y todo un elenco de subyacentes inimaginables. En definitiva, el dinero es un recurso más para muchas personas, y ellas deciden prescindir de él para ponerlo a disposición de quien contraoferta ciertos productos. No es ilegal. Inmoral? Eso ya depende de qué uso le dé cada persona a ciertos instrumentos financieros.

Pero, si se usan con fines especulativos estos productos financieros, derivados, swaps, floors, collars y a saber qué más. Porqué no se prohíben? Buena pregunta. Compleja respuesta. Es como si el dueño de una ferretería en la cual se venden cuchillos tuviese la obligación de discernir de antemano quién va a usar el cuchillo para reprimir impulsos homicidas o quién lo va a usar para cortar pan.

Recapitulando… vale, es legal especular y es algo inherente en muchos casos a la naturaleza humana… pero realmente aportan algo bueno a los mercados, a nuestras vidas? Si. Ejemplo:

Imaginemos que en Ruanda quiere un ruandés montar una explotación porcina. No sabe si sus jamones se venderán bien o no, es un riesgo de negocio. Nuestro amigo el especulador firmará con el ruandés un contrato por el que se compromete a comprarle a determinado precio los jamones, así el ruandés podrá tener la certeza de que los venderá. Le importa a nuestro especulador que sea jamón, paté, o oro? No. Solo los compra porque piensa que esos jamones valdrán más cuando se pongan en el mercado. Su función es importantísima porque asume los riesgos de la operación.

Entonces, son necesarios para asumir riesgo en ciertos mercados? Si, y no solo eso, ya que son vitales para dar liquidez en los mercados actuales. Una de las justificaciones de su existencia más recurridas es: alguien tiene que hacerlo. Si no existieran, se autofabricarían. En todos lados se necesita gente que se mueva por dinero puro y duro, dispuestos a asumir riesgo, ya que los mercados son un reflejo de nosotros mismos. Especulamos todos.

Ah, no? Pregúntale a cada uno de los jefes de los  casi 100000 bares que existen en España. Su afición y lo que les llena realmente es poner CocaColas y pinchos de tortilla? Creo que la mayoría no. Si comercializan con CocaColas es porque esperan sacarles un rendimiento económico a su inversión, y si son Pepsis, pues lo mismo, y si son Mirindas? También lo mismo. Os suena?

Para acabar, quiero decir que la especulación va unida al ser humano desde hace muchos años, y en cuanto no hagamos un esfuerzo por borrar esa imagen mental del especulador que tenemos asociada a maléficos y diabólicos seres que mueven el mundo solo porque quieren hundirlo, nunca podremos comprender su verdadera naturaleza y actuar en consecuencia. No sé a vosotros… qué os parece?


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