El excedente del consumidor, la clave de la rentabilidad empresarial

abril 10, 2013

Generalmente, cuando una venta se produce, es porque según los economistas teóricos se han encontrado oferta (lado de la empresa) y demanda (lado de los consumidores) en un punto P. Hasta aquí estamos de acuerdo pero, ¿todos los consumidores hubieran estado dispuestos a pagar P y solo P por lo que han comprado? ¿O alguno de ellos hubiera estado dispuesto a pagar un poco más por el producto? Si la respuesta a esta última pregunta es afirmativa, nos encontramos con lo que los economistas llaman “el excedente del consumidor”.

Para no aburrir con teorías y gráficos y a riesgo de pecar de no purista de la ciencia económica, pasaremos directamente a un ejemplo que será bastante ilustrativo: Vengo de tomarme un café por 1€ en una cafetería de Santiago de Compostela. ¿Hubiera pagado por él 1.1€? Quizás si. ¿Hubiera pagado 1.3€? Me lo tendría que pensar bastante más. Y… ¿Finalmente hubiera pagado 3.5€ por ese café?. Definitivamente no.

Ahora extrapolemos el ejemplo a un ejecutivo alemán que está de vacaciones o de negocios en España. Tiene más renta disponible para consumo que la media española y tampoco es que le moleste gastarse un poco más ya que simplemente está de paso y sólo será una vez. Posiblemente por 3.5€ él sí se hubiera tomado ese café.

He expuesto dos planteamientos quizás un poco radicales pero que servirán para captar la esencia que subyace al excedente del consumidor: A medida que se eleva el precio de un servicio o bien, menos consumidores estarían dispuestos a pagar por ello, o, dándole la vuelta a la afirmación: si se produce la venta a un precio P igual para todos los demandantes, se perderá un excedente para ciertos tramos de la demanda (recuérdese que el alemán estaba dispuesto a pagar 3.5€ por un café que costaba 1€, por lo que ese excedente de 2.5€ se pierde.

¿Es importante esto? En mi opinión creo que es uno de los mayores determinantes de rentabilidad de gran parte de las empresas de venta al público, ya sean bienes o servicios. El arte de captar esa predisposición de cierto número de consumidores a pagar más por algo, está estructurado hoy día con triquiñuelas de todos los colores. Veremos un par de ejemplos reales que espero que os abran los ojos para identificar este tipo de fenómeno allá por donde vayáis.

Caso Ryanair: La aerolínea vende billetes que le dan derecho al pasajero a ir del punto A al B en avión. Todos llegan a la misma hora, todos llegan al mismo destino y todos van sentados en los mismos asientos. Normalmente en las compañías suele haber la “Business Class” que ofrece asientos más amplios, trato personalizado y servicios complementarios al vuelo para hacer de éste una experiencia más agradable y, de paso, captar parte del excedente del consumidor que se perdería si se cobrase lo mismo a todos los pasajeros.

Pero en Ryanair no pueden inventarse una business class ya que la aerolínea se enmarca dentro de las conocidas como “low cost”. Una de las argucias que suelen idear es la de “embarque prioritario” que significa que podrán entrar antes del resto de pasajeros y sin esperar en cola de embarque. ¿Es esto algo ilegal por parte de Ryanair? No. ¿Es estúpido por parte del consumidor? Tampoco, paga más por un añadido a un servicio estándar. La situación se explica simplemente con la teoría del excedente del consumidor: en el momento que una persona esté dispuesta  a pagar más por algo, las empresas intentarán captar este excedente en forma de servicios adicionales, VIP, complementos, etc.

Otro ejemplo bastante más rebuscado pero que está más cerca de lo que el lector cree es el de los microprocesadores electrónicos. Normalmente, cuando un empresa de componentes electrónicos se llame Intel, NVidia o Samsung saca al mercado una serie de procesadores lo hace estructurado en pongamos por ejemplo 4 o 5 procesadores de diferente velocidad de cálculo. ¿Por qué no saca Intel un procesador solamente?… ¿Qué ocurriría si soy Intel y vendo solo un tipo de procesador a 3.2GHz de velocidad? ¿Acaso estoy con esto dejando de ganar dinero? Evidentemente si. Y eso que no hemos hablado de cuanto sería el precio.

Pero es que como todo, en el momento que existe alguien dispuesto a pagar más por algo adicional (en este caso, mayor velocidad de cálculo), se hará un esfuerzo por tratar de captar el excedente del consumidor. Para el caso de los componentes electrónicos como los microprocesadores del smartphone que tienes a tu lado, se utiliza una práctica curiosa pero efectiva: los procesos de producción para fabricar microprocesadores se basan en fabricar un único producto de más altas prestaciones o características para luego quitárselas a ciertos lotes de producto dependiendo de lo que se necesite para así tener una gama de productos mayor.

O sea, que realmente, Intel fabrica 1000 microprocesadores de 3.2GHz, para luego coger 500 de ellos y “caparle” un mecanismo que haga que la velocidad baje artificialmente, con lo cual, la situación es hasta paradójica porque la empresa a fin de captar el excedente del consumidor, tiene un coste más alto (ya que luego de producirlos, tiene que limitar artificialmente su velocidad) para los productos de menor precio y gama.

Y esto fue, es y será así por los siglos de los siglos, o, al menos, mientras haya gente dispuesta a pagar más que otra por un mismo servicio. Un último ejemplo a modo de reflexión… acaso el lector, que religiosamente paga su tarifa de conexión a internet mediante la cual está leyendo este artículo, ¿cree que a su proveedor de servicios no le costaría lo mismo ofrecerle 1MB, 10MB o 100MB? Efectivamente, le cuesta lo mismo suministrar 1, 10 o 100 MB por fibra óptica… pero ¿por qué no cobra lo mismo si le cuesta lo mismo? La respuesta, es su afán de maximizar la rentabilidad de la empresa haciendo uso del excedente del consumidor.


La Paridad del Poder Adquisitivo (PPA) y el Índice Big-Mac.

diciembre 4, 2012

Antes de entrar de lleno con el producto estrella de la más conocida cadena de comida rápida del mundo, me gustaría hablar de un poco de teoría introductoria. La teoría Paridad de Poder Adquisitivo (PPA), cuyos orígenes datan del S.XVI, entre otras cosas viene a decirnos que un mismo bien, en territorios con una moneda diferente, deberían tener el mismo precio “real”.

Por ejemplo, un libro que aquí cueste 10€, y el tipo de cambio EUR/USD es de 1, en Estados unidos debería valer 10$. Ahora, que si aquí cuesta 10€ pero el tipo de cambio es de 1.3 EUR/USD (aunque la notación real se escribe $/€, y el número viene a decirnos la cantidad de dólares que consigo con 1€) y el precio siguiera siendo de 10$, a los europeos nos costaría menos importar el libro, que pagar el libro en Europa. En verdad, importarlo al tipo de cambio actual nos costaría 10$/1,3=7,69€.

Esto nos hace pensar algo, y es que la libertad al comercio internacional que rige el mundo hoy en día, hace posible comprar casi cualquier producto en segundos en otra divisa en otra parte del mundo. Con lo cual, los movimientos de divisas son los encargados de fijar el precio de los tipos de cambio. Ahora es interesante darle la vuelta a la tortilla. Si una CocaCola cuesta aquí 2€ y en EEUU 3$, ¿cuál debería ser el tipo de cambio? Pues 3/2=1,5$/€.

Con el paso del tiempo, se produce lo que se denomina “arbitraje” (ver Wikipedia) que garantiza que teóricamente los tipos de cambio (en otras palabras, el valor de las monedas) son los adecuados cuando el consumidor actúa racionalmente. En la práctica, es una teoría muy debatida porque supone muchas hipótesis de partida y tiene muchas restricciones. Además, el ajuste vía tipos de cambio y de los precios se produce de una manera muy paulatina.

Veamos un interesante caso práctico para ilustrar el tema: El Índice Big Mac.

bigmac

El Índice Big Mac, creado por The Economist desde 1997, viene a intentar ser una ilustración empírica de la Paridad del Poder Adquisitivo. El producto elegido es el Big-Mac, pero por qué? La respuesta es porque se encuentra disponible en más de 130 países y su elaboración está estandarizada desde hace muchos años. El Índice pretende poner a prueba el PPA, ya que es un mismo producto en países con distinta moneda.

Si en España cuesta 2.5€, y en Reino Unido 1.75 Libras, cuál debería ser el tipo de cambio teórico? 1.75/2.5=0,7L/€. Pero en realidad, el tipo de cambio es de 0,83Libras/€. Se dice entonces que el euro está sobrevalorado con respecto a la Libra, en términos de Big-Mac’s me dan menos de lo que realmente me dan en términos de Euros. Vía tipo de cambio consigo con mi euro 0.83 Libras, y para llegar a las 2.5 Libras que cuesta debería poner sobre 3€, pero realmente puedo conseguirla en España por 2.5€. 

Entonces, según el BigMac y el PPA, el tipo de cambio no es el correcto, ya que el que si que igualaría el precio “real” de ambas BigMac’s sería 0.7L/$. Pues esto es lo que nos pretende enseñar el Índice: qué divisa está sobrevalorada y cuál está infravalorada. Eso si, como es un invento Yankee las divisas se comparan con el Dólar. Veamos la tabla:

big mac index

Vemos como en EEUU una BigMac cuesta 4.2 dólares mientras que en Suiza, 6.7 Dólares. Por contra, en India bastaría con pagar 1.62$ para hacerse con una. Muchos amantes del BigMac estarían de enhorabuena si se pudiese comercializar con ellas. Con 10€ al tipo de cambio actual podríamos encargar a India más de 8 hamburguesas. Suculenta propuesta, pero las características del bien no lo permiten.

Y esto es un poco la conclusión de la PPA, ya que si con los tipos de cambio vigentes, podemos comprar más de un idéntico producto en un país que en otro, esa divisa estará sobre o infravalorada. 


¿Qué es el PIB? Indicadores alternativos

noviembre 4, 2012

Esta entrada fue publicada con anterioridad en QueAprendemosHoy.com, blog com el que colaboro mensualmente.

En la era de la información, la importancia de la misma reside en que sea fiel y efectiva. En economía, cuantificamos absolutamente todo lo que podemos a fin de comparar datos relativos y absolutos. Esto es un arma de doble filo, pues los números no entienden de cualidades ni calidades.

Todos tenemos una idea de lo que es el Producto Interior Bruto: es el valor monetario (en Euros en el caso de España) de toda la cantidad final producida en una región (comúnmente países) y referido a un espacio temporal (un año o un trimestre, por lo general). De su elaboración da cuenta el INE.  Aunque aparentemente se pueda creer que la cantidad de producción agregada como cifra contable que es no tenga nada que ver con el bienestar social, es habitual ver que se relaciona la calidad de vida de un país con su PIB.

Aunque la relación no es perfecta, los datos empíricos muestran correlación entre el PIB de un país y su Índice de Desarrollo Humano, siendo dicha correlación más estrecha cuanto menor sea el valor del PIB, esto es: que para países más pobres se cumple mejor la relación.

Como veremos a lo largo del artículo, hablaremos indistintamente de PIB y PIB per cápita, aunque lo correcto sería establecer la magnitud total en términos per cápita, veremos que tampoco ha de perdernos esta distinción, pues no es muy adecuado comparar el PIB per cápita entre distintas regiones. Lo único para lo que sí tendría sentido es para eliminar el efecto de los cambios demográficos sobre la magnitud.

No obstante, el indicador de riqueza de un país por excelencia, se deja muchos flecos sueltos por el camino, como por ejemplo: ¿Qué sucede con la economía sumergida, estimada en un 20% del PIB, a efectos de cómputo? Se estima, aunque realmente no se cuenten con datos fiables¿Y si confecciono mi propia ropa o tengo un pequeño huerto para autoconsumo, computan para el PIB? No entran en la base de la suma para el PIB. ¿Qué pasa si un país basa su producción en armamento militar, acaso eso implica una mejora de la calidad de vida o más bien todo lo contrario? No se diferencia entre calidades y cualidades de las cuantías, lo que puede llevar a engaños si solo vemos el PIB como una cifra aislada.

No pretendemos desmerecer el PIB. Su cálculo es sencillo y lo más importante a su favor: está globalmente extendido. Gobiernos, instituciones, empresas y ciudadanos lo usamos en todo momento para elaborar estadísticas y realizar previsiones. Es más, oficialmente, se entra en recesión si la tasa de variación del PIB es negativa, o sea, si de un período para otro la cifra de PIB de un país se reduce. Y he aquí una de las claves: es un gran comparador temporal pero solo referido a la misma región año tras año, ya que se entiende que de un país a otro debido a la diferencia de recursos naturales de partida, puede no ser del todo ‘justo’ o fiel a la realidad juzgar su economía en base a mismos criterios.

Lo que sí no admite ningún tipo de discusión, y aunque hemos dicho antes que presente cierta correlación, es que el PIB no es ningún indicador de la calidad de vida o del bienestar. Deja de lado aspectos como la tasa de alfabetización de la población, la tasa de mortalidad o la distribución de la riqueza dentro de la propia región. Es por esto que en muchas ocasiones podemos y debemos acompañar al PIB de información adicional en forma de otros indicadores que permitan hacer una estimación de la calidad de vida. Veamos algunas propuestas:

El índice de Gini:

Mapa de la inequidad-gini
En morado-rojo: países con alta desigualdad. En amarillo-verde equidistribución de la renta

Da respuesta a cuán concentrada está la riqueza dentro de una región. Basta con un rápido vistazo al gráfico para ver las diferencias entre países. Para valores próximos a 1, la riqueza estará bastante concentrada en pocas personas, mientras que para valores próximos a 0, la riqueza estará equitativamente distribuida. Es de suma importancia saber hasta qué punto el 10 o el 20% más rico de una región superan en riqueza al 10 o al 20% más pobre. De nada sirve que un país sea rico si los recursos están en manos de unos pocos.

Índice de desarrollo humano:

2011 UN Human Development Report Quartiles
Los países representados como más oscuros presentan un mayor IDH

Mediante una serie de ecuaciones aritméticas matemáticas, relaciona:

1.- Salud (Medida por la esperanza de vida al nacer)

2.- Educación (Medida como una combinación de tasa de alfabetización en adultos, junto con la tasa de matriculación en estudios primarios, secundario y superiores)

3.- Riqueza (Medida por el PIB per cápita)

Según esto, a mayor IDH, mayor calidad de vida. Es un indicador que se ha ido extendiendo paulatinamente y actualmente hay datos de casi todos los países.

Podríamos seguir citando ejemplos y ejemplos sobre indicadores alternativos al PIB. Pero lo que pretendo que se plantee el lector es la posibilidad de analizar otros medidores según qué circunstancias, y dejar al PIB la tarea de cuantificar una economía de una región en un período, pero no así su cuando lo que pretendamos es analizar la educación o la sanidad.


¿Qué es el coste de oportunidad?

agosto 13, 2012

Todos y sin excepción, manejamos este concepto a la hora de tomar decisiones tanto a nivel personal, como de de inversión, como de elección de proyectos. Veamos de qué se trata:

El coste de oportunidad es el precio que pagamos por dejar de hacer algo. Si en vez de comer un bocadillo de jamón serrano opto por un sándwich de Nocilla, al beneficio que me reporte zamparme ese sándwich tendré que restarle el beneficio que podría haber obtenido por comerme el de jamón. Parándonos a reflexionar sobre el asunto, nuestro comportamiento diario se traduce en optar siempre por la alternativa que minimice nuestro coste de oportunidad.

¿Aún no está claro? Supongamos que te gusta más ir de viaje a Canarias que a Madrid. Sólo puedes elegir una de las dos opciones. Bien, pues escojas la que escojas va a haber un coste de oportunidad implícito (el coste de la alternativa que dejamos de hacer), pero siempre elegiremos la opción que suponga un menor coste de oportunidad. Si ir a Madrid me reporta 1000 unidades de felicidad (obviemos la gran simplificación) y el viajar a Canarias 1500 unidades resulta que:

Primera opción: viajo a Madrid: 1000 – 1500 = -500 (1000 que disfruto por ir menos 1500 que dejo de disfrutar)

Segunda opción: viajo a Canarias: 1500 – 1000 = 500

 O sea, que aun disfrutando del viaje a Madrid, si pienso en lo que me estoy perdiendo o en lo que podría estar disfrutando, no me satisface tanto como el ir a Canarias. Trato de minimizar mi coste de oportunidad.

Bien, ahora, otro ejemplo más en relación con el mundo de la economía. Resulta que yo monto un pequeño comercio en el cual trabajo como empleado. A mis ganancias mensuales, debería restarle como mínimo, el salario mínimo interprofesional, pues, podría estar cobrando eso si estuviese trabajando en otro lado, ya que es a lo que renuncio.

Otro ejemplo. Imaginemos que tenemos una casa propia. El mero hecho de vivir en ella  y no alquilarla ya supone incurrir en el coste de oportunidad de lo que se podría estar ganando si se le alquilase a un tercero.

Y ahora un último ejemplo que es a donde me interesa llegar. El dinero parado también representa un coste de oportunidad. Si lo tenemos debajo del colchón estamos dejando de ganar (perdiendo) los intereses que nos podrían pagar por depositarlos en una cuenta de ahorro. También quien tenga dinero en una cuenta de ahorro remunerada al 2% tendrá que restarle lo que podría estar ganando en una alternativa más rentable, como por ejemplo, acciones que tienen un rendimiento de un 5%.

Y para terminar, ten en cuenta que en el momento que has decidido emplear 10 minutos de tu tiempo a leer este artículo has renunciado a otras muchas cosas. Esas cosas suponen un coste de oportunidad, que, por otra parte, espero que haya sido una sabia decisión renunciar a ellas en detrimento de leer estas palabras.

Imagen: Krlitous

¿Qué es el dividendo?

agosto 3, 2012

Hoy veremos un concepto del escuchamos hablar todos los días pero que seguro que no tenemos claro todos sus detalles e implicaciones. El dividendo.

El dividendo es una parte del resultado del ejercicio (lo que ha ganado o perdido por su actividad una empresa durante un año). La cantidad de ese resultado a distribuir está sujeta a una serie de condiciones, tales como que primeramente se deberán dotar (meter dinero en) las reservas obligatorias de la empresa (reserva legal y reserva estatutaria) y luego se aprobará en Junta General de Accionistas el total de dividendo a repartir.

Generalmente, una empresa puede repartir dividendo las veces que quiera durante el año, cargándolos a resultado pasado o al resultado de ese mismo ejercicio, con lo cual puede ocurrir que una empresa reparta parte de su resultado a sus accionistas antes de terminar de contabilizar el mismo.

Resumamos esto en un ejemplo: Una empresa formada por 100 acciones de la cual somos poseedores de 5 de esos títulos aprueba en Junta repartir en mayo de 2012 una parte de los 3000€ de resultado del 2011. Si dividimos 3000€ entre el número de partes del capital de la empresa (100) tenemos 30€/acción de dividendo, lo que implica que si tengo 5 de esas acciones embolsaré 150€.

Y podemos pensar: ¿Y si compro las acciones el día antes de que repartan dividendo, y las vendo el día después? Bien, legalmente hay un período previo y otro posterior en el cual si se compran acciones de la empresa, no se tiene derecho a recibir dividendo. Suelen ser pocas semanas y se hace así para evitar altas volatilidades (mucha variación) en el precio de cotización de la empresa.

Bien, además, para mí como inversor, tienen la ventaja de que puedo ingresar dividendos anualmente hasta un máximo de 1500€ sin que tenga que pagar impuestos sobre ellos. Esto contrasta con el 18% que se graba sobre las plusvalías de la compra-venta de acciones.

Como veis, repartir dividendos es una forma de pagar al accionista por su inversión en la empresa. Es por eso que existen muchas empresas con una clara tendencia histórica a repartir beneficios entre su accionariado, llegando incluso a repartir un dividendo del 10% anual (si tengo 100€ en acciones de X empresa, me darán 10€ por ellas anualmente).

Pero no se trata simplemente de repartir beneficio; un dividendo alto atrae inversiones pero descapitaliza la empresa (vale menos, pues reparte su dinero entre los accionistas) y significa que quizás no deba repartir tanto y debería reinvertir su beneficio en la empresa para ganar aún más. Y por contra un bajo o nulo dividendo puede hacer que la empresa no logre captar la atención (y el dinero) de los accionistas, o dé imagen de que no es capaz de generar liquidez en sus operaciones.

Como veis, se acaba de repartir en Santander 15 céntimos de € por cada acción que se posea (a unos 4,85€), aproximadamente un 3% de rentabilidad sobre lo invertido, que ya es lo que nos ofrece una cuenta corriente. Pero esto es renta variable, y siempre hay que actuar con cautela.

Imágen: Fuera de Bolsa  | Gráfico: Expansión.com

¿Qué es un fondo de inversión?

julio 16, 2012

Muchas veces escuchamos hablar de ellos, y su lógica es bastante simple, pero existen muchos tipos. Veamos por encima qué es lo que son:

Un fondo de inversión es un tipo de instrumento por el cual un grupo de personas ceden la gestión de su dinero a unos responsables a cambio de pagar una pequeña comisión. Es un medio de inversión a través del cual nosotros depositamos una cantidad de dinero en un determinado fondo, por lo cual recibimos X participaciones del fondo. (Una participación a un fondo es lo que sería una acción a una empresa, o sea, la mínima parte en la que está dividido éste y todas las participaciones de un mismo fondo valen lo mismo en cada momento determinado de tiempo).

El precio de cada participación de un fondo de inversión se conoce como valor liquidativo. (El valor liquidativo de una participación sería como el precio de cotización de una acción).

Un ejemplo para ver esto más claro: tengo 500€ para invertir. Cada participación del fondo tiene un valor liquidativo de 47,23€ en el momento de comprar 500€ de ese fondo. Entonces me estaría haciendo con 10,57 participaciones del fondo. Como vemos, a diferencia de las acciones, puedo hacerme con un numero no entero de partes del fondo.

Qué es un fondo de inversión?

¿Pero qué hacen con mis 500€? Los suman al resto de dinero que gestiona el fondo y operan con ellos en diferentes mercados. Desde acciones de empresas, renta fija, hasta operaciones de divisas, hasta fondos que se dedican solo a invertir en inmuebles, pasando por fondos de alto riesgo que invierten en derivados financieros.

Para acabar de entender esto, si mi fondo decide invertir de mis 500€, 300€ en Telefónica y 200€ en Banesto, indirectamente soy propietario de estas empresas.

Como hemos visto por aquí, siempre es necesario un mínimo de diversificación en esto de la inversión en renta variable. Con 500€ si decido invertirlos por mi cuenta, nunca podría obtener el grado de diversificación que se consigue con un fondo, ya que las comisiones cada vez que compro acciones de una compañía arruinarían la operación. Además, como hemos dicho antes, podemos participar de forma no entera en las acciones de una empresa, lo que implicaría que sin un fondo de inversión nunca podría entrar con mis 500€ en el capital de Apple Inc, ya que cada acción cotiza a más de 600€.

Pese a que requieren una inversión mínima, muchos de ellos no suelen requerir un capital mínimo muy elevado. Además, la CNMV vela por la seguridad de los inversores y los intermediarios a los que acudimos para contratarlos (bancos, por ejemplo) también suelen llevar una supervisión e informan al propietario de participaciones de un fondo de cómo evoluciona su inversión.

Suele haber fondos que oferten un % mínimo de rentabilidad, pero lo más común es que no sea así, ya que por la naturaleza de las inversiones a las que dedican nuestro dinero los gestores del fondo suelen ser de carácter variable.

Como vemos, los fondos de inversión no deben ser vistos solo una herramienta para multimillonarios o profesionales; nosotros también nos podemos aprovechar de sus ventajas. Para el que quiera ampliar información os remitiré al portal más importante de fondos de inversión, MorningStar, donde podremos encontrar mucha información sobre fondos y ver sus rentabilidades históricas, diferentes ránkings y puntuaciones, y la composición de muchos de ellos.

Como ejemplo, vemos que algún fondo que invierte en países como Tailandia, y otros países emergentes, son capaces de promediar un 16% de rentabilidad anual con la que está cayendo por Europa. Así que creo que por lo menos son una opción a tener en cuenta cuando decidamos qué hacer con nuestro dinero.


¿Qué es el tipo de interés real?

julio 5, 2012

Ahora que ya sabemos lo que es el tipo de interés y el IPC, explicaremos el concepto de tipo de interés real.

Lo que se conoce como tipo de interés real, es el propio tipo de interés, pero teniendo en cuenta la pérdida (o ganancia) de poder adquisitivo. Es decir, es el tipo de interés actualizado a valores reales.

Tipo de interés real

La depreciación del dinero por la subida de precios también afecta al tipo de interés.

La idea es del economista Irving Fisher, que formuló formalmente la ecuación hace más de 80 años:

i \approx r + \pi. Donde i: tipo de interés nominal, r: tipo de interés real, π: tasa de inflación (IPC)  ¿Porqué es una aproximación y no una igualdad? Pues porque los datos que utilizamos son estimaciones.

Ejemplo: Se estima para este 2012 una subida del IPC del 1,5% anual. Mi banco me ofrece en un depósito un interés para el 2012 anual del 4% (interés nominal), pero en términos reales, de poder adquisitivo real, no recibiré un 4%, sino un -despejando de la ecuación-  4%-1,5%=2,5%.

Lo que quiero decir con esto es que si nos ofrecen un producto que nos asegura que en 3 años nos dará un 2% sobre lo invertido, puede que hasta estemos perdiendo dinero en términos reales, pues si los precios suben más de un 2%, cuando me devuelvan la inversión con intereses tendré menos de lo que les había dejado en términos reales. Mucho cuidado a la hora de valorar operaciones financieras y la repercusión que el IPC tiene sobre ellas, incluso a nivel personal.

Imagen: TheTelegraph

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