El posicionamiento de una marca o empresa.

agosto 24, 2015

Hoy vamos a hablar de posicionamiento. No, no tiene que ver con estrategia SEO ni cosas que tengan que ver con el marketing online. Tiene que ver con algo que roza lo filosófico-existencial. En esencia, el mantra de la empresa.

¿Que no sabes qué es el mantra? Tampoco sabes si las empresas o marcas lo tienen? Bueno, no soy partidario de poner el ejemplo antes de la explicación teórica pero como vamos a hablar de algo que sucede en la cabeza del consumidor nos será de gran ayuda. Y es que la filosofía de marca, parafraseando al gran Mark Hanna en The Wolf of Wall Street, no es una cosa que se pose, que se pueda tocar, no es tangible.

menteConsumer

Si os dijese que ahora mismo me apetece un refresco de cola, en qué marca pensaríais? Y si hablasemos de cuchillas de afeitar? Y si estoy en el centro de una ciudad europea y me apetece un café? CocaCola-Gillette-Starbucks? Vale, quizás Pepsi o Wilkinson, pero en esencia, esa reacción en la mente que se produce cuando alguien tiene una necesidad y la primera palabra que se le viene a la mente para sustituirla es una marca, entonces, se habrá conseguido el Santo Grial de los negocios: el posicionamiento de una marca.

Normalmente, el funcionamiento es a la inversa: Nace una empresa. Hace cosas para satisfacer a clientes. Cada vez hace más cosas para sustituir a más clientes, o pretende llegar a más clientes con las mismas cosas. Se da cuenta que es más rentable por costes o por mercado en solo ciertas áreas de todas sus líneas de facturación. Se centra en ellas. Saca incluso marcas diferentes bajo productos bastante similares. La gente empieza a conocer cada vez más y más esa marca porque hace mejor que la competencia cierta cosa. Y así hasta que el consumidor lo asimila en su cabeza.

Y no me vengáis con ejemplos en la cola de la distribución de Poisson como puedan ser 3M o Google. Esos son excepciones que no han de cogerse de ejemplo a la hora de posicionar una marca en la mente del consumidor. Debemos hacer siempre una cosa, solo una, excepcionalmente bien, y mejor que la competencia a ser posible, para poder esperar que el cliente la posicione en su mente.

Me entristece cuando alguien habla de marketing y alude continuamente a la segmentación de mercado. Segmentar no debe confundirse con posicionar. Puede haber causalidad, puede haber correlación, puede haber solapación entre segmentación y posicionamiento pero nunca son lo mismo. La segmentación de mercado alude a la capacidad que tiene una empresa para dividir el mercado al que se dirige en otros más pequeños a fin de atender las necesidades semejantes en base a ciertos criterios de cada segmento para vender más. El posicionamiento es más bien un ejercicio de puertas para dentro en la empresa para tratar de hacer magia en la cabeza del consumidor y que su marca sea la primera en venir a la cabeza para iniciar el proceso de compra.

Veámoslo con otro ejemplo: Ryanair.

Segmentación: Ryanair cobra más por servicios “extra” a la gente con más renta disponible que otras aerolineas. Véase equipaje extra, escoger asiento, embarque prioritario, etc, son cosas que en otras compañías pueden no costar un céntimo y Ryanair lo vende a precio de oro. Por qué? Entienden que el segmento de gente que no tiene tiempo ni ganas de preocuparse por esas cosas suele ser el que tiene mayor predisposición a pagar más por disfrutar de servicios extra.

Posicionamiento: Necesito viajar barato de Madrid a Munich. -> Ryanair.

Parece más simple el posicionamiento que la segmentación? Pues nada de eso. Posicionar una marca suele ser un trabajo de años de marketing, publicidad, constante lucha por ser la pionera en algo,… es una batalla encarnizada con la competencia por tu mente. Las empresas, como si de un buscador en Internet se tratase, llevan años gastándose miles de millones por hacer aparecer primera a su marca en tu mente cuando busques o necesites algo. Piénsalo.

A la hora de arrancar un negocio, mucha gente se pierde y se disipa en querer vender mucho a mucha gente. Error! Eso es lo fácil. Céntrate en vender un producto o servicio a un segmento “mejor” que el resto y estarás posicionando tu empresa/marca. El resto te convertirá con el tiempo en un bazar chino. Y por “mejor” se entiende, entre otros:

  • Tener mejor relación calidad/precio que la competencia
  • Ofrecer un servicio postventa mejor
  • La exclusividad de la marca
  • Ser más barato que la competencia

Entonces, la próxima vez que plantees vender algo nuevo, considera mejor cómo el cliente va a ver tu marca/producto/servicio/empresa en su cabeza, y no tanto en querer vender más sin saber todavía qué va a pensar el mercado de él. Implícate en el proceso de venta para ver por qué el consumidor compra tu producto y por qué no.

Imagen: iprofesional


Anomalías en los mercados financieros; ¿Qué es el efecto enero?

julio 22, 2013

Aunque estemos en pleno verano de 2013, las condiciones climatológicas me hacen pensar que estamos casi en invierno, y ¿qué mes más representativo puede haber de dicha estación que enero?. Todo esto viene de mi intención de mostrar al lector un hecho muy curioso que se produce en los mercados financieros desde hace decenas y decenas de años: El efecto enero.

De todos es sabido que tras los números, cotizaciones, operaciones, ordenadores y órdenes que rigen los mercados financieros están las personas, y estas, por mucho que nos cueste entenderlo,se rigen por patrones psicológicos de conducta. Eso fue, es, y será por los siglos de los siglos. De un modo u otro, y aplicando la Ley de Los Grandes Números, esta conducta racional se traduce a los mercados, provocando en ellos una serie de comportamientos “extraños”. Los puristas de la materia se aventuran a llamar a estos fenómenos anomalías.

Dichas anomalías son de lo más pintoresco: desde que es mejor cerrar posiciones los viernes y abrirlas los lunes por la mañana, hasta que los días de luna llena son los mejores para invertir según ciertos estudios. Hay planteamientos más o menos serios y convincentes pero, si en algo hay unanimidad es en el caso del reconocimiento de la existencia del efecto enero.

Pero ¿Qué es el efecto enero?. En un alarde de originalidad, se utiliza ese nombre para hacer referencia a que la Bolsa, los meses de enero de cada año, tiene un comportamiento susceptiblemente mejor que el resto de meses del año. Tanto para España, como para Europa como para América; para todo tipo de mercados internacionales esta condición se cumple. Ojeemos datos:

A la vista de la información que arroja la tabla superior, el Standard and Poor’s 500, en los 81 años anteriores para los cuales se te ha tomado el estudio, nos indican que enero ofrece una rentabilidad media del 1.4% sobre el 0.8% del resto de meses, y con una desviación típica menor, lo que si cabe es más importante.

Los expertos en la materia ofrecen 4 principales motivos por los cuales este fenómeno se produce en los mercados de renta variable de todo el mundo:

1.- Cierre de presupuestos y balances anuales: Con las cuentas anuales del año anterior cerradas, ahora las empresas tienen que poner en marcha sus planes estratégicos para el vigente año, con lo que posibles lastres de meses anteriores se aparcan a un lado para ver aflorar nuevos proyectos. Como ya sabemos que en bolsa se descuenta todo, esta subida se produciría en enero.

2.- Ventajas fiscales: en diciembre se reajustan las carteras de patrimonio de los individuos, metiendo en muchas ocasiones grandes aportaciones en fondos de inversión, a fin de beneficiarse del tratamiento fiscal que tienen estos instrumentos de renta variable en detrimento de la tributación pura y dura por IRPF.

3.- Fondos de inversión: Los gestores de los fondos no hacen cambios en la composición de sus carteras por miedo a que los reajustes desestabilicen los rendimientos esperados y echen al traste con la reputación de dichos fondos. Por eso suelen esperar a enero, una vez pasado el benchmarking, para hacerse con nuevos activos y despojarse de los que menos rendimiento le han proporcionado.

4.- Factores psicológicos: Para mí, la más importante. Si algo de poderoso tiene una anomalía en un mercado, no es la anomalía per se sino su poder para auto-confirmarse; si en enero de 2014 pensamos que la bolsa subirá (y a la vista de los datos, será mas probable que otros meses para que así sea), iremos todos en masa a comprar, haciendo que el valor de las acciones suba.

Esperemos que el lector tenga buena cuenta de este tipo de sesgos del mercado para sacar provecho de ellos.


El valor de la opción en finanzas o el porqué Florentino Pérez llegó a presidente del Real Madrid

julio 12, 2013

El término “opción” a menudo es usado para referirnos a una cantidad relativamente amplia de conceptos. Incluso en finanzas, si le preguntamos a alguien qué entiende por opción lo más probable es que su respuesta haga referencia o esté encaminada a los derivados financieros.

Y es que el producto catalogado como derivado, como una opción de compra o de venta, están relacionados con lo que hoy quiero exponer en mi artículo. Lo primero que se nos explica cuando estudiamos una compra de opción call en finanzas es que es “el derecho, pero no la obligación, de comprar a un determinado precio fijado de antemano algo, pagando por este derecho una prima“.

Si has aguantado estes dos ladrillos de párrafos, enhorabuena, porque ahora viene la parte clave del asunto. Las finanzas son flujos, pero los flujos son futuros. Al igual que alguien compre un determinado tipo de derivado financiero, puede que a nosotros también nos interese utilizar opciones en nuestra vida cotidiana, o en el mundo empresarial. Es más, es muy probable que el lector ya esté usando opciones de compra, pero no sea consciente de ello.

Por ejemplo, si dentro de 6 meses me voy a ir de vacaciones, pero no es 100% seguro que mi jefe me vaya a conceder las fechas que yo quiero para mi crucero, que zarpa en una fecha determinada y que hay que pagarlo hoy mismo, es posible que me interese hacer uso de una opción. O sea, pagar una “reserva” por mi crucero de 100€ ahora, para poder tener en el futuro la opción de ejercitar mi derecho o no. Si finalmente no puedo ir de vacaciones en esas fechas, sólo habré perdido 100€. Si puedo ir al crucero, pago lo que resta y en paz. Análogamente, cuando uno compra un coche, suele pedírsele al cliente un pago para confirmar la reserva del vehículo. Esta también es una buena forma para el concesionario de no incurrir en gastos de transporte de un vehículo si finalmente el cliente no lo quiere.

En finanzas, la libertad que proporciona el hecho de, mediante un contrato de opción, vincular a dos partes o no, a preferencia de una de ellas, es impagable. Bueno, impagable no; porque precisamente ese es el precio de la “prima” de la que hablábamos en un principio. Y es lógico pensar que si una opción A me da derecho a comprar algo en un futuro por 1000, y otra opción B me da derecho a comprar por 1500, la opción A tenga un precio superior a la B.

Un último ejemplo conocido por todos es el caso que ha llevado en su día al conocido presidente y consejero delegado de ACS, Florentino Pérez, a la presidencia del Real Madrid. Florentino, conocedor de cómo las opciones de compra funcionaban, firmó una opción de compra por Luis Figo, en la cual, pagando de su bolsillo una pequeña parte del valor del precio del traspaso del jugador al FC Barcelona, se aseguraba la opción de que cuando el quisiera, podría comprarlo, vinculando así al Barcelona a hacerlo.

Lógicamente, el Barcelona aceptó en su momento la opción de compra porque era un ingreso directo, y veían con pocas posibilidades a Florentino de hacerse con la presidencia del Real Madrid. Florentino hizo campaña y prometió que, de ser elegido presidente, traería a Luis Figo al Madrid, y lo prometió porque legalmente tenía la opción de hacerlo.

Así que recordemos: la opción, en finanzas, tiene valor.


El excedente del consumidor, la clave de la rentabilidad empresarial

abril 10, 2013

Generalmente, cuando una venta se produce, es porque según los economistas teóricos se han encontrado oferta (lado de la empresa) y demanda (lado de los consumidores) en un punto P. Hasta aquí estamos de acuerdo pero, ¿todos los consumidores hubieran estado dispuestos a pagar P y solo P por lo que han comprado? ¿O alguno de ellos hubiera estado dispuesto a pagar un poco más por el producto? Si la respuesta a esta última pregunta es afirmativa, nos encontramos con lo que los economistas llaman “el excedente del consumidor”.

Para no aburrir con teorías y gráficos y a riesgo de pecar de no purista de la ciencia económica, pasaremos directamente a un ejemplo que será bastante ilustrativo: Vengo de tomarme un café por 1€ en una cafetería de Santiago de Compostela. ¿Hubiera pagado por él 1.1€? Quizás si. ¿Hubiera pagado 1.3€? Me lo tendría que pensar bastante más. Y… ¿Finalmente hubiera pagado 3.5€ por ese café?. Definitivamente no.

Ahora extrapolemos el ejemplo a un ejecutivo alemán que está de vacaciones o de negocios en España. Tiene más renta disponible para consumo que la media española y tampoco es que le moleste gastarse un poco más ya que simplemente está de paso y sólo será una vez. Posiblemente por 3.5€ él sí se hubiera tomado ese café.

He expuesto dos planteamientos quizás un poco radicales pero que servirán para captar la esencia que subyace al excedente del consumidor: A medida que se eleva el precio de un servicio o bien, menos consumidores estarían dispuestos a pagar por ello, o, dándole la vuelta a la afirmación: si se produce la venta a un precio P igual para todos los demandantes, se perderá un excedente para ciertos tramos de la demanda (recuérdese que el alemán estaba dispuesto a pagar 3.5€ por un café que costaba 1€, por lo que ese excedente de 2.5€ se pierde.

¿Es importante esto? En mi opinión creo que es uno de los mayores determinantes de rentabilidad de gran parte de las empresas de venta al público, ya sean bienes o servicios. El arte de captar esa predisposición de cierto número de consumidores a pagar más por algo, está estructurado hoy día con triquiñuelas de todos los colores. Veremos un par de ejemplos reales que espero que os abran los ojos para identificar este tipo de fenómeno allá por donde vayáis.

Caso Ryanair: La aerolínea vende billetes que le dan derecho al pasajero a ir del punto A al B en avión. Todos llegan a la misma hora, todos llegan al mismo destino y todos van sentados en los mismos asientos. Normalmente en las compañías suele haber la “Business Class” que ofrece asientos más amplios, trato personalizado y servicios complementarios al vuelo para hacer de éste una experiencia más agradable y, de paso, captar parte del excedente del consumidor que se perdería si se cobrase lo mismo a todos los pasajeros.

Pero en Ryanair no pueden inventarse una business class ya que la aerolínea se enmarca dentro de las conocidas como “low cost”. Una de las argucias que suelen idear es la de “embarque prioritario” que significa que podrán entrar antes del resto de pasajeros y sin esperar en cola de embarque. ¿Es esto algo ilegal por parte de Ryanair? No. ¿Es estúpido por parte del consumidor? Tampoco, paga más por un añadido a un servicio estándar. La situación se explica simplemente con la teoría del excedente del consumidor: en el momento que una persona esté dispuesta  a pagar más por algo, las empresas intentarán captar este excedente en forma de servicios adicionales, VIP, complementos, etc.

Otro ejemplo bastante más rebuscado pero que está más cerca de lo que el lector cree es el de los microprocesadores electrónicos. Normalmente, cuando un empresa de componentes electrónicos se llame Intel, NVidia o Samsung saca al mercado una serie de procesadores lo hace estructurado en pongamos por ejemplo 4 o 5 procesadores de diferente velocidad de cálculo. ¿Por qué no saca Intel un procesador solamente?… ¿Qué ocurriría si soy Intel y vendo solo un tipo de procesador a 3.2GHz de velocidad? ¿Acaso estoy con esto dejando de ganar dinero? Evidentemente si. Y eso que no hemos hablado de cuanto sería el precio.

Pero es que como todo, en el momento que existe alguien dispuesto a pagar más por algo adicional (en este caso, mayor velocidad de cálculo), se hará un esfuerzo por tratar de captar el excedente del consumidor. Para el caso de los componentes electrónicos como los microprocesadores del smartphone que tienes a tu lado, se utiliza una práctica curiosa pero efectiva: los procesos de producción para fabricar microprocesadores se basan en fabricar un único producto de más altas prestaciones o características para luego quitárselas a ciertos lotes de producto dependiendo de lo que se necesite para así tener una gama de productos mayor.

O sea, que realmente, Intel fabrica 1000 microprocesadores de 3.2GHz, para luego coger 500 de ellos y “caparle” un mecanismo que haga que la velocidad baje artificialmente, con lo cual, la situación es hasta paradójica porque la empresa a fin de captar el excedente del consumidor, tiene un coste más alto (ya que luego de producirlos, tiene que limitar artificialmente su velocidad) para los productos de menor precio y gama.

Y esto fue, es y será así por los siglos de los siglos, o, al menos, mientras haya gente dispuesta a pagar más que otra por un mismo servicio. Un último ejemplo a modo de reflexión… acaso el lector, que religiosamente paga su tarifa de conexión a internet mediante la cual está leyendo este artículo, ¿cree que a su proveedor de servicios no le costaría lo mismo ofrecerle 1MB, 10MB o 100MB? Efectivamente, le cuesta lo mismo suministrar 1, 10 o 100 MB por fibra óptica… pero ¿por qué no cobra lo mismo si le cuesta lo mismo? La respuesta, es su afán de maximizar la rentabilidad de la empresa haciendo uso del excedente del consumidor.


¿Qué es ponerse corto en bolsa?

febrero 18, 2013

Hace un par de semanas venció el plazo del veto que la CNMV había levantado hace unos meses contra la operativa “en corto” –short en inglés- en aras de preservar la volatilidad de los mercados a raya. Con motivo de que ahora podemos operar en corto hoy repasaremos un concepto sencillo pero que para muchos desafía la lógica de la inversión.

Spanish flag

Primeramente, decir que la expresión “ponerse corto” no hace alusión a invertir en un horizonte temporal cortoplacista, sino que más bien hace referencia al tipo de posiciones que los inversores pueden tomar ante un escenario bajista. En otras palabras, lo que normalmente se llama invertir, comprar, ponerse largos, no es más que comprar una acción con la esperanza que en un futuro aumente de valor y así, una vez vendida, quedarnos con la plusvalía (Precio de venta – Precio de compra) que genera. Ahora bien, al contrario, cuando nos ponemos cortos, abrimos cortos, hacemos short selling, etc pretendemos ganar con una bajada del precio de la acción. 

Bien, o sea que si uno opera en corto, ¿puede ganar dinero con la caída de la cotización de una acción en la bolsa de valores?. Si, veamos cómo:

  •  Pido prestadas las acciones que presumiblemente bajarán.
  • 2º Las vendo al precio que cotizan hoy mismo.
  •  Dentro de X tiempo, el que yo quiera, he de recomprarlas para devolvérselas a su dueño.

Caso práctico para verlo. Hoy Santander Cotiza a 6€/acc. y creo que bajarán a medio plazo (3-4 meses, por poner un ejemplo). Vendo 10 accs y cobro 60€ por ellas. A los 3 meses, cotizan a 4€, lo que supone que tendré que pagar 40€ por recomprarlas en el mercado y devolvérselas a su dueño. He ganado 20€ de la diferencia de venta-compra. Si cotizasen a 11€, tendría que soportar los 30€ de diferencia que tendría que poner ahora sobre la mesa para recomprarlas.

¿Quién lleva a cabo esto?. Los intermediarios o brokers, que a petición del inversor (Manuel, por visualizar mejor) que desee abrir el corto, procede de la siguiente manera: Localiza otro inversor que posea en propiedad las 10 accs de Santander y en teoría su intención sea mantenerlas a largo plazo, hace una anotación en concepto de deuda con esa persona y, se las entrega a Manuel, que se acaba de poner corto. Tras el plazo oportuno, Manuel decide devolverle las acciones al broker, quien borra la anotación de la deuda con el inversor en Santander.

Como vemos, lo que tenga que pagar por rescatarlas del mercado, es riesgo íntegro de Manuel, por eso, es normal que se vayan exigiendo por el broker importes en concepto de garantía para cubrir posibles pérdidas en las operaciones a corto. Además, muchas veces se aplica un tipo de interés o tarifa por el préstamo de valores.

¿Si es ético o no vender algo que no se tiene?, bueno, aquí tenemos opiniones enfrentadas: hay quien piensa que aporta liquidez al mercado, reduce la volatilidad de los mismos y permiten operaciones de cobertura. Por contra, los detractores (en aumento) postulan que desvirtúa por completo el significado de los mercados y de la inversión, presiona  mercados y valores a la baja en épocas de crisis e invita a la pura especulación.

Análogamente a todo lo anteriormente descrito, la esencia de la venta corta es extensible a un gran abanico de productos como los futuros (donde, además tenemos que sumarle el enorme apalancamiento que plantean estos productos), las opciones o warrants cuya operativa beneficie la caída de los mercados y los ETF’s invertidos, que replican los índices pero vendiendo en vez de comprando.

Si benefician o perjudican a la economía global no podemos asegurarlo al 100%, pero está claro que entendiendo la lógica que subyace implícita en este tipo de operativa, lograremos entender desde el movimiento de la prima de riesgo, hasta la especulación con divisas, pasando por cómo los grandes Hedge Funds o magnates de la inversión, amasan las fortunas en pleno crack bursátil.

Imagen | 3.bp


¿Qué es un procedimiento concursal?

enero 24, 2013

suspension

Sin pretender caer en la típica parrafada que sigue a este tipo de títulos, intentaremos ver de forma rápida y clara qué es un procedimiento concursal. Primeramente, introduciremos un par de conceptos que nos serán útiles a lo lardo de la entrada:

Suspensión de pagos (o insolvencia): situación bajo supervisión judicial en la cual, el empresario o la empresa no pueden hacer frente al pago de sus obligaciones  –deudasen un determinado período de tiempo por ser los activosinmuebles, máquinas, activos de poca liquidez…difícilmente convertidos en dinero líquido. En teoría, en esta situación, la empresa, contablemente hablando, tiene suficiente patrimonio para hacer frente al pago de obligaciones, solo que en ese momento puntual, no puede atenderlas. Sino tiene suficiente patrimonio, estamos ante un caso de quiebra.

Quiebra: en esta situación la empresa no puede atender sus obligaciones, ni se espera que lo pueda hacer, ya que no dispone de suficiente patrimonio y activos para compensar su deuda. También ha de ser dictaminado por un juez y, a diferencia de la suspensión de pagos, la situación se torna irreversible. 

Visto esto, un procedimiento concursal es la situación dictaminada por un juez a la que llega una empresa cuando no puede hacer frente a sus deudas, tanto temporalmente (suspensión de pagos) como de forma irreversible (quiebra). En este procedimiento, se busca satisfacer las deudas de la empresa a los acreedores de la misma de una manera ordenada y justa.

A su vez, el procedimiento concursal se divide en dos estadios: 

1) Acuerdos de quita y espera: en ellos, los acreedores renuncian a un % de totalidad de su derecho de cobro -realizan una quita sobre un % del total de la deuda- a fin de cobrar de forma más rápida y segura la otra parte de la deuda. También se puede utilizar el diferimiento (posponer la fecha de vencimiento) de una obligación a fin de que mejore la situación de la empresa y acabar pagandoen un futuro la deuda.

2) Liquidación de bienes: si entre empresa y acreedores no se ha llegado a acuerdo de quita y espera, se inicia la venta de los bienes y activos de la empresa a fin de atender a los acreedores de la misma. Evidentemente, no serán suficientes para atender a la totalidad de la deuda; es por eso que los acreedores se colocan por orden de prelación de sus derechos de cobro (esto es, se ordena la deuda según su naturaleza, por ejemplo, quien tenga un pagaré estará en posición de cobro ventajosa frente a quien tenga acciones de la empresa) y se liquida la empresa ordenadamente.

Todos estos procedimientos concursales son regulados por la Ley concursal 22/2003. Desafortunadamente, en España nos está tocando vivir un ambiente de cierres de empresa cada vez más multitudinario, por lo que es necesario conocer, incluso de antemano, cómo funciona la ley en caso de que una empresa no pueda atender a sus obligaciones. Si incorporamos esto a nuestros análisis, no caerían tantas empresas en quiebra como caen, o, al menos, esto ya es una opinión personal, pero en todo caso, saber si un activo es fácilmente convertible en dinero en caso de suspensión de pagos, es digno de importancia.

Imagen: Igooh.com

¿Qué es el Fondo de Maniobra y cómo se interpreta?

enero 16, 2013

Hoy trataremos de ver uno de los más sencillos pero si cabe el más importante de los ratios contables en el mundo empresarial y financiero: El fondo de maniobra (FM)

El fondo de maniobra es simplemente el resultado de quitarle al activo corriente de la empresa, el pasivo corriente. ¿Qué es el activo corriente?: Derechos de cobro, existencias, etc. que vencen antes de un año. ¿Qué es el pasivo corriente?: Pagos de deuda inferiores a un año, pagos a proveedores, etc.

FM = AC (Existencias, Derechos de cobro,…) – PC (Proveedores, Deuda c/p, …)

Fondo de Maniobra

Una manera más de andar por casa de entenderlo, es pensar en qué medida la empresa puede hacer frente a sus obligaciones a corto plazo, con recursos también a corto plazo. Si estáis pensando en algo parecido a la liquidez, estáis en lo cierto, ya que el fondo de maniobra tiene bastante que ver con la capacidad de la empresa para sobrevivir a los cobros y pagos. Pero un activo no es un cobro, ni un pasivo es un pago.

Y es que una empresa, por mucho activo que posea, si este no es realizable con prontitud, puede que no pueda hacer frente al pago de una pequeña deuda que venza a corto plazo. Aunque en la práctica, esto se solucionaría refinanciando la deuda a corto a un vencimiento más lejano, o desinvirtiendo algún activo inmovilizado (maquinaria, terrenos…) que posea la empresa para generar liquidez.

Para el correcto funcionamiento de una empresa, debe existir cierto equilibrio (FM=0) o excedente (fondo de maniobra positivo) para que no se ahogue. No se puede plantear de entrada un proyecto empresarial que no contemple cómo variará el fondo de maniobra según el momento del año. Imaginemos que toca pagar el impuesto sobre beneficios, pero aunque tenemos activos valiosos, no tenemos manera de hacer frente a un pago si no es malvendiendo alguno de ellos.

Pero hay más. Tan importante es la cantidad de excedente de activo corriente sobre pasivo corriente, como su calidad. Por ejemplo, las existencias, que son contabilizadas como activo corriente, y en la medida en que estas puedan ser despachadas más o menos tarde, con mayor o menor facilidad, con un margen más grande o menor, afectará a la rentabilidad de la empresa. Tenemos que ponernos siempre en el peor de los casos, y es que el pasivo siempre será cierto que tendremos que afrontarlo, pero realizar el activo, ya es más dudoso.

Por último, hay muchas empresas que tienen fondo de maniobra negativo y siguen siendo rentables y funcionando. ¿Por qué? Tomemos como ejemplo una tienda de la cadena distribuidora: Inditex. El ciclo de vida de sus existencias es muy corto, de la producción hasta que se venden suele mediar menos de una semana. En cambio el pago a sus proveedores suele ser como mínimo a 90 días, entonces, la cifra de deudores (pasivo corriente) superará por norma a la de existencias, derechos de cobro (ya que las ventas son al contado) sin que ello implique que estemos ante una empresa sin futuro o con una estructura de balance mala.

Respetar y prever aspectos sobre el fondo de maniobra garantizará la liquidez y solvencia a corto plazo de una empresa, que es uno de los tres pilares de las finanzas, junto con el riesgo y la rentabilidad.

 


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